Los Minifolk quieren impresionar nada más se levante el telón

La murga da el salto de categoría juvenil a adultos.

Los Minifolk quieren impresionar nada más se levante el telón

Han cambiado la inocencia por la determinación propia de la juventud, se les ve en los ojos. La pandemia ha hecho que hayamos dejado de verles el tiempo justo para notar cómo los que eran unos "niños mayores" se han convertido en adolescentes repletos de ganas. Ganas de Carnaval, ganas de Badajoz, ganas de hacer cosas. Son Los Minifolk, los que han pisado el escenario del López de Ayala desde que eran críos y en 2022 dan el salto al concurso de adultos.

Nos abren las puertas de su ensayo y la estampa sorprende: todos separados y cantando con la mascarilla puesta. "Desde luego no era así como nos lo imaginábamos" afirman Carlota Borrego y María Galea, miembros de la murga. "Ensayar con mascarilla es muy complicado, sobre todo por la respiración. Estamos toda la tarde ensayando y acabas asfixiado". Aun así, lo cumplen a rajatabla y aseguran que ahora mismo nada le da más miedo que un positivo en las semanas previas al concurso. "Dar el salto es un sueño hecho realidad, dijimos que este año sí que sí y tenemos que hacerlo como fuera".

"Empezamos a ensayar en septiembre porque era una nueva etapa para nosotros, una nueva experiencia, así que queríamos hacerlo con tiempo para prepararnos y adaptarnos. Hemos ido poco a poco aprendiendo, ya sabemos solventar solos muchos problemas pero lo hacemos más lento que gente que ya tiene mucha experiencia. Este año vamos solos: hacemos las letras, los trajes… antes nos los hacían los padres y ahora no. Nos hemos distribuido en comisiones para poder gestionar la murga". Carlota está en la comisión de trajes y María, en la de letras. "Al final cada uno expresa su opinión y vamos decidiendo, pero luego ponemos todas las comisiones en concordancia para que tenga sentido".

El local de ensayo está lleno de mochilas que, a buen seguro, guardan algún otro apunte de examen. "La mayoría de nosotros estamos en el instituto y compaginarlo es muy difícil. Algunos tienen exámenes en enero y eso es aún más complicado porque a ver cómo lo hacen. Intentamos quedar a las horas a la que puede la mayoría. Al final los ensayos son una presión añadida para los que estamos en Bachillerato, por ejemplo, pero nos da igual porque nos encanta. Sabemos compaginar las cosas".

Hablan con el conocimiento del que ya ha pisado las tablas. "A pesar de que somos nuevos en la categoría ya sabemos cómo es el público. Cuando se levante el telón van a ver juventud, vamos a impresionar, ojalá disfruten con nosotros". Son conscientes de que un Carnaval de calle tal y como lo conocemos es casi una utopía y lo tienen asumido, aunque aseguran que van a echar de menos cantarle a la gente cerquita y cara a cara "porque a nosotros lo que nos gusta sobre todo es interactuar con la gente, es la calle, así que dentro de lo que cabe esperamos disfrutar todo lo que podamos… ¡que ya estamos muy cansados de pandemia!".

Enamorados de la calle pero encargados, por obra y gracia del azar, de abrir el concurso. "Todo podía pasar, el primer puesto le tenía que tocar a alguien y lo vamos a coger con las mismas ganas que teníamos". Son 17 componentes, la noticia ha caído de forma desigual en unos y en otros, pero se ríen cuando les hablas del tema y dicen "¡lo sabíamos! ¡Nos tenía que pasar!".

Son los que abren camino, la nueva generación del Concurso de Murgas que llega como agua de mayo en el año con la participación más baja de las últimas décadas. Lo saben pero no lo tienen asumido como tal: "nosotros lo que queremos es hacer un llamamiento a los compañeros que concursaron con nosotros de pequeños. Somos muy carnavaleros, vamos a salir para ayudar al Carnaval, que si no..., nos vamos a quedar sin él".

Publicado el 20-01-22 (09:17)

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