Especial Murgas (parte 2): El repertorio

Conozcamos un poco mejor de qué partes se compone un repertorio murguero, y qué instrumentos se emplean en sus canciones.

Especial Murgas (parte 2): El repertorio

La importancia de la normativa

A pesar de que no hay nada que impida que una murga pueda tener un repertorio "para el concurso" y otro distinto para tocar en directo por las calles, el enorme trabajo que ello supondría hace que sea la normativa dictada por el Ayuntamiento la que guíe, de facto, las actuaciones de todos estos grupos. No hablaremos en concreto de las normas, pero estarán presente en todo el texto.

 

Tal es su importancia que, si hablamos de las actuaciones veremos que éstas siguen un mismo patrón. Todas las actuaciones, al menos en el teatro, han de comenzar con una presentación, al que seguirán los dos pasodobles. Tras ellos, dos cuplés con sus correspondientes estribillos, para finalizar con un repertorio libre que, a efectos prácticos, se compone de un popurrí y una despedida.

Pasodobles, cuplés y estribillo

Los pasodobles son piezas totalmente originales (tanto en música como en letra) cuya duración no puede ser menor de un minuto. Las murgas que lleguen a la semifinal o la final deberán cambiar, al menos, uno de los pasodobles en cada actuación, lo que hace un total de, como mínimo, cuatro pasobles distintos por grupo finalista. Sin embargo, la originalidad musical de los pasodobles se observa "en conjunto", lo que viene a decir que cada murga puede usar la misma música para todos sus pasodobles, siempre que sea la letra lo que cambia.

 

La Caidita toca fondo
Las Nenukas cantando un pasodoble (2009)

Los cuplés comparten con los pasodobles la originalidad y la obligación del cambio por actuación, aunque difieren de ellos tanto por su duración (son notablemente más cortos), como por la forma de terminar: con el estribillo. El estibillo es una pequeña pieza única de cada grupo, por lo general idéntica en todas las actuaciones, en la que se hace una referencia humorística a la temática del disfraz de la murga. Aunque no se les suele dar demasiada importancia, es el estribillo lo que en la práctica define la aceptación del repetorio: cada año hay uno o dos estribillos que "calan tan hondo" que son recordados y cantados por los pacenses durante años.

 

Cuando concluyen los cuplés la murga se "desmelena". El popurrí consiste en una serie de "chistes musicales", cantados uno tras otro casi sin pausa, cuya base suele ser canciones conocidas a las que se le cambia la letra (aunque haya grupos, como Ese Es El Espíritu que también interpretan su propia música en esta parte). Aquí ya no hay norma alguna que imponga nada, cada grupo prepara el popurrí a su manera, haciéndo de esta parte la más dinámica y graciosa del repertorio (al contrario del pasodoble que se presta más a "temas serios").

 

Se conluye la actuación con una despedida, más o menos larga, en la que por lo general se insta al público asistente a que salga disfrazado a disfrutar de los carnavales. Se terminan así veintidos minutos llenos de música, alegría y desparpajo carnavalero.

Instrumentos

La Caidita toca fondo
La Caidita toca fondo (2007)

Las murgas no pueden emplear los instrumentos que les vengan en gana, ya que estos están también recogidos en las normas, salvo en la presentación, donde se puede tocar lo que se quiera. De esta forma pudimos disfrutar, por ejemplo, de una armónica en 2009 por parte de la murga Ese Es El Espíritu, o en 2007 de los sonidos del fondo del mar que acompañaban a la puesta en escena de La Caidita.

 

En el resto de canciones del repertorio, la murga sólo puede emplear como instrumentos de percusión el bombo con platillos y la caja (pudiendo contar con caja china), de viento la turuta (que hace que el sonido murguero sea tan característico) y como instrumento de cuerda la guitarra española.

 

Publicado el 19-01-10 (06:36)

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