Las chapas del carnaval

Poco a poco, las chapas de las diversas agrupaciones se han hecho un hueco en nuestro carnaval.

Las chapas del carnaval

Pin del año 1994
Pin del año 1994

Protagonistas absolutas en el pecho de los carnavaleros pacenses. Chapas de mil colores, efímeros iconos de lo que los grupos presentan en cada edición, encarnaciones de amistad y apoyo. Nos adentramos en este apasionante mundo, lleno de simbología y tradición, para conocer mejor el por qué de su éxito.

 

Aunque las chapas comenzaron a decorar, tímidamente, los disfraces a partir de la segunda mitad de los años ochenta, no se popularizaron hasta bien entrada siguiente década.

 

Así, por ejemplo, en 1993 una chapa ya decoraba el disfraz de Elvis con el que El Guatinay salió ese año. El Ayuntamiento, un año más tarde, también se puso manos a la obra y sacó su propio pin que, a diferencia de los actuales, nada tenía que ver con el cartel anunciador.

 

Número variable según el grupo

 

Chapa Al Maridi
Al Maridi, 2010

El número de chapas que cada agrupación carnavalera encarga suele ser bastante limitado. El total de chapas con las que el grupo cuenta se suele repartir entre sus miembros, para que éstos las distribuyan entre familiares y amigos. De media, cada componente suele tener de 10 a 40 chapas para regalar.

 

Esta media la rompen los grupos "más populares". Las murgas y comparsas que cuentan con más seguidores se ven obligadas a aumentar el número total de chapas que reparten cada año, a pesar de lo cual, se suelen quedar sin ellas a las primeras de cambio.

 

En el caso de las murgas, muchas de las que terminan llegando a la final han de pedir que les preparen una nueva remesa a última hora: Si finalmente obtienen el primer premio en el concurso su chapa será la más codiciada.

 

Distintas medidas y modelos

 

Chapa Al Maridi
Chapa personalizada

Aunque cuando pensamos en chapas carnavaleras se nos viene a la mente la más "clasica" -redonda y metálica, de unos 38mm. de diámetro-, en los últimos años se han podido ver otras apuestas más "arriesgadas": Rectangulares, con troquel e, incluso, de tela.

 

Mención aparte merecen las chapas grandes, de 59mm. Según nos cuentan desde Artprin chapas, al ser realizadas a mano, una a una -más caras, por lo tanto-, permiten un gran nivel de personalización. Este tamaño, que suele usar más las murgas, permite añadir el nombre de cada componente en la chapa, y adaptarlas para ser regaladas a novias/os, mujeres, personas cercanas, etc...

 

En algunos casos esta personalización llega a mayores extremos. A pesar de compartir "temática" en sus disfraces, adaptados a cada sexo, las parejas de la murga Ad Libitum encargan sus propias chapas, que solo suelen regalar a sus conocidas.

 

Chapa Ad Libitum
Chapas de Ad Libitum y Contalibi de 2011

 

Cómo se fabrican

 

El proceso para crear chapas, a pesar de ser sencillo, es bastante laborioso. Una vez se tiene el diseño de las chapas que se van a crear (que ha de ser más grande que la propia circunferencia de la chapa, para hacer los bordes), se pasa a su montaje con ordenador en una plantilla, que será impresa las veces que hagan falta.

 

Chapa Los Mirinda
Los Mirinda llevan varios años con los mismos diseños de chapas.

Cada una de estas planchas en papel se troquelan para obtener 35 circunferencias impresas de unos 49mm. que, más tarde, se convertirán en 35 flamantes chapas.

 

Se pasa después al montaje propiamente dicho. Con una máquina especial, que funciona a presión, se sitúan sobre unos moldes la "chapa metálica", las circunferencias de papel con el diseño impreso, y una última capa protectora de poliéster transparente. En otro molde, bajo el anterior, se coloca la circunferencia (metálica o plástica) que conforma la parte trasera de la chapa, que ya ha de contar con la aguja puesta.

 

El último paso es asentar el montaje. Sea de forma mecánica o manual (será el operario el encargado de ejercer la fuerza necesaria), se aplica presión al conjunto para, una vez liberado del molde, el resultado obtenido será una chapa carnavalera lista para decorar cualquier traje.

 

Agradecemos la ayuda prestada a Julián Bejarano (cuyo blog es de obligada visita si os interesa el tema), a Artprin chapas, y a nuestro amigo Francis de Marwan.

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